letras y dolor

me doy cuenta de que nadie lee este blog, y lxs contadxs que lo han llegado a leer, lo hacen como esas personas que pasan por una galería de arte como si fuera una carrera contra reloj… y la verdad eso no me gusta. lo cierto es que escribo para desahogarme y no para que se me reconozca, pero me gusta la retroalimentación, me gusta que me escriban un comentario sobre lo que sintieron o si tengo errores de ortografía (eso sería indicativo de que en verdad leyeron) o que si soy una pinche cursi y ridícula… yo sí me releo varias veces.

cada vez que yo releo lo que ya escribí, es increíble darme cuenta que despiertan en mí emociones que pensaba, si no superadas, por lo menos asimiladas; revivo episodios en los que el dolor y la tristeza que constantemente plagan mi mente, son de inmediatos evocadas las peores emociones que he experimentado y siento como un fuerte nudo en mi estomago se aprieta, al punto de casi doblarme de dolor físico y emocional. mi depresión me va a matar. yo lo sé. la cuestión es cuándo y cómo, y muchas veces creo que será de forma dramática y trágica (como soy yo), también sé que ustedes piensan que exagero, y que me tiro al drama y que “hago una tormenta de un vaso de agua”; y la verdad es que no. cada vez estoy más convencida de que si cualquiera de ustedes viviera 1 día en mis zapatos; experimentara la tormenta mental que llevo en la cabeza y sintiera lo que siento, percibiera el mundo como yo, viera la realidad como yo la veo y escuchara las voces de mi cabeza aplastándome con ideas de derrota, rechazo, sufrimiento, miedo, dolor y muerte; la mayoría se suicidaría antes de que pasaran las primeras 12 horas. aguanto más de lo que creen, porque cada día me tengo que convencer de que vale la pena vivir aunque sea un día más, por mí y mi papá (al que se que lo mataría mi suicidio, y no soy TAN egoísta); que debo intentar seguir 24 horas más para lograr acercarme a lograr algo, aunque mi mente me diga que solo fracasaré en el intento; que aún con la pena de no tener a mi madre, a mis abuelas que tanto quise, a esas amistades que se fueron y no volvieron nunca, puedo llegar a ser querida (aunque no como yo pienso) por alguien más; esa es mi guerra, la que peleo día con día contra mi peor enemigo: yo misma.

quiero vivir, al menos eso lo tengo claro; lo que no sé es qué hacer con la vida que tengo cuando lo único con lo que me topo es rechazo y discriminación; o peor aún, condescendencia. qué hacer cuando las personas a tu alrededor no saben nada de ti y dicen que te aceptan tal y como eres; cuando ignoran quién y qué eres, y no se informan ni se interesan por aprender todo aquello que hay acerca de ti y tu ser; cuando la gente te trata mal y lo justifica con un ‘es broma’, ‘no te lo tomes a pecho’, ‘no fue mi intención’, ‘es juego’, ‘así demuestro mi cariño’, mientras esas mismas bromas matan a otras personas iguales a mí. cuando eso me pasa es cuando no quiero seguir, porque prefiero morir por mi propia mano antes que cualquier desconocidx con los medios, prejuicios, miedo e ignorancia me asesine solo porque me crucé en su camino.

las letras que aquí expreso son el reflejo de ese contradictorio miedo de vivir y de morir, leer lo que escribí me recuerda lo peor de mí pero en otra (contadas) ocasiones también lo mejor de mí; me recuerda que tengo un don con las palabras que puedo expresar por escrito lo que muchos hacen con imágenes y sonidos; lo negro, lo blanco, lo gris y lo colorido de este universo, de este mundo, de mi humanidad y de la de todos. espero poder seguir ganando batallas en mi guerra diaria conmigo misma y que lo poco o mucho que quede de mi ser, sea memorable al leer mis letras.

ojalá mis emociones y sentimientos resuenen en sus almas y entiendan que pasa en mi interior.
ojalá mi alma conecte con sus corazones y sientan el gozo y dolor que llevo dentro.
ojalá mi corazón les abra los ojos a una mejor vida.
ojalá mi vida haya valido la pena…

 

14 de febrero ¿amor? ¿amistad? ¿o qué coños pensaba?

pensando en esta fecha, en lo que he vivido en cuanto a relaciones de pareja y lo que he visto de otras parejas (de tooodas las orientaciones), me pongo a analizar que el verdadero éxito o fracaso de cualquier relación tiene que ver con dos cosas muy importantes y que no siempre son tan obvias, aunque muchxs  crean que sí lo son.

la primera (sin orden especial) tiene que ver con la personalidad de cada persona y la relación que tiene consigo misma; me refiero a que, la mayor parte del tiempo, todxs tenemos problemas al lidiar con nosotrxs mismxs, hay facetas de nuestra propia personalidad que no soportamos y en ocasiones no sabemos cómo combatir con estos aspectos; y esto, al momento de querer establecer una relación, puede ser todo un obstáculo. el primer paso para cualquier relación (no sólo de pareja), es aceptar que somos de una forma y que podemos cambiarla, pero se necesita voluntad y disposición de querer cambiar, hay que aprender a salir de nuestra zona de comodidad y hacer ciertos sacrificios en pos de mejorar cómo nos relacionamos. estando en pareja, la cosa es aún mas compleja, porque muchas (sino todas las) veces, la persona que tenemos enfrente tiene el mismo dilema para si misma, y ambxs tenemos que descubrir qué estamos dispuestxs a cambiar y qué no; y no cambiar porque la otra persona lo pida sino porque es lo que nosotrxs sentimos que debe cambiar. así en una sana relación se habla de estos rasgos personales, se acuerda qué se quiere cambiar y qué se puede cambiar y cumplirlo; si al avanzar en la relación hay alguna nueva situación, se repite el proceso constantemente. eso es lo que yo aprendí a definir como comunicación.

la segunda complementa a la primera y viceversa, y tiene que ver en la inteligencia emocional; ya sé qué me van a decir… ¿esa cuál es? ¿cómo se consigue? a lo que yo les respondo (con base en lo que he leído y escuchado en cursos): es la capacidad de entender las emociones que sentimos y reaccionar de manera controlable a las diferentes circunstancias que se nos presentan. dicho esto, me refiero a que cada vez que tenemos un conflicto solemos ponernos a la defensiva, y eso, casi nunca ayuda a resolver el conflicto. cada persona tiene su propia historia pero para que una relación funcione de la mejor manera, debemos dejar esa historia en donde pertenece: el pasado; muchos de nuestros conflictos internos (los que mencione al inicio), vienen de nuestras historias, dejamos que los fantasmas de lo que ya sucedió nublen nuestra visión de lo que puede ser y la limita a lo que ‘creemos’ que puede ser. el expresar lo que sentimos e intercambiar estas emociones con nuestra pareja es lo que ayuda a la relación a evolucionar, lo que le permite crecer.

así que, enamoradxs… atrévanse a cambiar, a expresar sus sentimientos, inclusive a ser una nueva persona. se los garantizo, lo van a disfrutar.

y en caso de emergencia, búsquenme, dejen su comentario y platicamos. o en twitter: @lizdierdorf

 

post 50: prólogo de un cuento…

estoy queriendo desde hace un rato escribir este cuento que en mi mente está casi completo, pero en el papel (o mejor dicho pantalla) no está siquiera comenzado. aquí la introducción a dicho cuento, bueno más que prólogo le llamaría una justificación/introducción del mismo y del porqué decidí escribirlo.

este cuento que tengo en mi cabeza nace por 2 razones esenciales… primero y antes que nada por contar mi historia de vida, y la segunda para abrir la mente de aquellas personas que lo lean en cuanto a la percepción que se tiene sobre la transexualidad. este “cuento transexual”, es eso un cuento de una chica transexual que descubre su camino y narra en un estilo de fantasía el “viaje” que recorre un aparentemente ‘normal’ y ordinario joven, en el cual descubre que él no es él sino ella, y recorre diferentes parajes dónde enfrenta diferentes situaciones que harán que crezca como persona, y aprenderá lecciones valiosas sobre la interacción humana. también aprenderá que cambiar no es tan fácil como pensaba y que cada persona afecta en más de  una forma a las demás. lo cierto es que también descubre que este camino que eligió no lo recorre en soledad, le acompañan personas que definirán un importante papel tanto de apoyo como de cariño para él/ella, son su padre, su hermano, su mejor amiga, un amigo de la universidad y en forma espiritual una consejera y su mamá, a la que perdió en el pasado, y a la cuál siempre tarta de enorgullecer.

quiero que con este cuento las personas se cuestionen acerca del tema en forma positiva y que ayude a terminar con la discriminación que la comunidad transexual sufre en este país. aún tengo dudas de cuál sería el público al que lo dirigiré, pienso en adolescentes y jóvenes, pero creo también importante que lxs peques también pudieran acercarse a esta historia y sus padres, para que en un futuro, el tema de la transexualidad infantil sea mejor comprendido.

bueno eso concluye una mirada a este texto que está en desarrollo; como nota adicional, me encantaría saber su opinión al respecto.

trabada o de cómo llegué a volver a escribir…

hace tiempo que no me sentaba a dedicarle un momento a mi blog, en los últimos meses (casi un año), he pasado por muchas cosas que me han hecho reflexionar sobre mí, sobre lo que escribo, sobre lo que siento y pienso; y a raíz de ello, me doy cuenta que la vida no es fácil para nadie, que cada unx de nosotrxs lidia con un montón de batallas tanto externas como internas. y así vamos sorteando dificultades, alegrías, tristezas y más.

a veces, cuando pienso en escribir, me doy cuenta que no siento querer hacerlo; otras siento ganas de escribir, pero no pienso qué quiero escribir y no lo logro en ninguna de ambas veces. pero hay muchas tantas como hoy, que sé y siento lo que quiero escribir que parece que nada me puede interrumpir de hacerlo, excepto claro, mi propio ser que deja, o de sentir, o de pensar. otras ocasiones parece que hay un tapón entre mis ideas y sentimientos y mis manos, eso es cuando más me frustro porque no escribo aún queriendo y sintiéndolo.

pero hoy no, hoy, lo siento, lo pienso y lo hago… escribo, porque en las letras encuentro un refugio, uno que me salva de mis propios demonios, aunque sea por unos minutos.

mis batallas siguen, y seguirán, pero no por ello me detengo de seguir luchando y triunfar; y por triunfo no me refiero al sobresalir y ser mejor que alguien más, por que no lo soy; me refiero a no dejar que lo que la vida me pone enfrente sea más grande que yo, y que sea cual sea mi destino, debo disfrutar el viaje, porque si no ¿qué caso tiene? pienso en todas esas veces en el pasado, en las que la vida me piso y me dejé vencer (temporalmente), en las cuales pensé en abandonar la vida y autodestruirme; pienso en eso, y me alegro de seguir aquí, viva, sintiendo y pensando, y sobretodo abrazando cada momento, tanto bueno como malo, como algo que es simplemente parte del viaje. no buscar significados ocultos en los acontecimientos es muy liberador, y me permite experimentar la vida al máximo. sé que estoy loca (lo cual me encanta), y eso a muchas personas les saca de su zona confort al momento de interactuar conmigo, creo que la gente tiene problemas para lidiar con las anormalidades, con las excepciones, con aquello que está fuera de lo que les dijeron que era lo ‘normal’ o ‘correcto’. agradezco a mi mamá y mi papá por haberme enseñado que ser normal no siempre es lo ideal, que respetar las diferencias entre las personas es lo que nos hace humanos, que no se es mejor o peor que alguien más, solo se es diferente y se tienen aptitudes y capacidades diferentes.

hoy aprecio la vida más que nunca y doy gracias por quién soy, no hubiera pedido ser alguien más, ni cambiar mi historia, porque en ese momento dejaría de ser yo, Eliza Sophia.

Sophie by YamelThopson

estoy loca y cuerda… o mejor dicho ¿qué tanto es tantito?

después de un circo de burocracia para mi primera cita con mi psiquiatra fuera de su consultorio particular y dentro del sistema de salud pública, me han reajustado los medicamentos que antes se me complicaba costear… y, después de una semana con la nueva dosificación y sentir una ligera diferencia en varios aspectos de mis patrones de conducta (que luego detallaré), no puedo evitar preguntarme ¿qué tanto estar loca es malo? ¿o que tanto estar cuerda es bueno? ¿y qué tanto tenemos de ambos (locura y cordura) todas las personas del mundo? estoy acaso demasiado loca que rayo en lo disfuncional; o no estoy lo suficiente que rayo en lo funcional.

cualquiera que sea el caso es que creo que todo el mundo está loco, cada persona en su forma y en su medida tiene algo de locura; y el verdadero problema creo yo, es que muy pocas personas logran apropiarse de su locura, hacerla parte de su día a día y disfrutar del inmenso valor de dejarse llevar y disfrutar de todo lo que la mente en su más suelta intención pueda lograr, ésto claro sin dañar a ningún segundo, ni tercero, ni mucho menos primero (unx mismx).

solo para que se den una idea, aquí les van unos cuantos de los muchos trastornos reconocidos (por ahí van los míos marcado de alguna forma):
«Trastornos de ansiedad» Agorafobia, Ansiedad ante extraños, Ansiedad social, Ataque de pánico, Burnout (síndrome), Crisis nerviosa, Efialtes (enfermedad), Fobia, Miedo escénico, Mirada de los mil metros, Misofobia, Mutismo selectivo, Neurastenia, Neurosis de angustia, Neurosis de guerra, Síndrome del nido, Trastorno obsesivo-compulsivo, Trastorno de pánico, Síndrome del superviviente, Síndrome de estrés, Síndrome de Otelo, Trabajólico, Trastorno de ansiedad, Trastorno de ansiedad generalizada, Trastorno de ansiedad por separación, Trauma psíquico, Síndrome de Ulises.
«Trastornos del estado de ánimo» Anelasticoendostenia, Anhedonia, Apatía, Bovarismo, Ciclotimia, Depresión, Depresión melancólica, Depresión postparto, Depresión psicótica, Depresión reactiva, Distimia, Espectro bipolar, Trastorno esquizoafectivo, Trastorno por estrés postraumático, Eutimia, Hipertimia, Hipomanía, Labilidad emocional, Manía, Megalomanía, Síndrome del nido vacío, Trastorno de pánico, Realismo depresivo, Síndrome crepuscular, Trastorno afectivo estacional, Trastorno bipolar.
«Trastornos psicóticos» Alucinación acústica, Alucinosis alcohólica, Brote psicótico, Síndrome de Capgras, Delirio, Depresión psicótica, Erotomanía, Trastorno esquizoafectivo, Esquizotipia, Trastorno perceptivo persistente por alucinógenos, Síndrome de Jerusalén, Licantropía clínica, Mitomanía, Paramnesia reduplicativa, Psicosis, Psicosis anfetamínica, Psicosis cocaínica, Querulomanía, Síndrome de Frégoli, Síndrome de Ekbom (delirio de parasitosis), Síndrome de París, Trastorno delirante, Trastorno esquizofreniforme, Trastorno psicótico breve, Trastorno psicótico compartido, Psicosis por windigo.
«Trastornos de la atención» Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, Teoría del granjero y el cazador, Tiempo cognitivo lento, Trastorno de la Inhibición Conductual.

ahora ven porque creo que todxs tenemos algo de locura y de cordura, porque digo que en mayor o menos medida algo nos hace reventar y es de cierta manera catalogable dentro alguna de éstos y/u otros trastornos que existen…

regresando al principio pero ya teniendo más claro de qué estoy hablando, es casi evidente (tienes que ser muy despistadx para no notarlo) que nuestras vidas están llenas de “locuras” y también de “cordura” y están en un constante flujo para intentar llegar al balance que deben tener (como todos los opuestos del universo) y así no ser miserables.

mi consejo para ustedes es el siguiente: disfruten de su “locura”, su “demencia”, su “cordura”, su “sanidad mental”; y no solo eso, sean “anormales” pero “normales” al mismo tiempo. verán que no solo vivirán con una mejor relajación, sino también ganarán algo muy importante: libertad

PD. si quieren saber más sobre mis trastornos, cómo los trato y los cambios que el tratamiento desencadenó; no duden en dejarme un comentario aquí abajito y les respondo lo más pronto (1 o 2 días) posible. y creánme no hay vergüenza ni pena en admitir que se tiene algún trastorno mental, lo vergonzoso es no atenderlo y acabar haciendo(se) daño.